Guerra Civil Española

Después de regresar a Chile, a Neruda se le asignaron puestos diplomáticos en Buenos Aires y luego en Barcelona, España. Más tarde sucedió a Gabriela Mistral como cónsul en Madrid, donde se convirtió en el centro de un animado círculo literario, entablando amistad con escritores como Rafael Alberti, Federico García Lorca y el poeta peruano César Vallejo. Una hija, Malva Marina (Trinidad) Reyes, nació en Madrid en 1934; durante su corta vida estuvo plagada de problemas de salud, especialmente hidrocefalia. Durante este período, Neruda poco a poco se alejó de su esposa y comenzó una relación con Delia del Carril (es), una argentina veinte años mayor que él.

Cuando España se vio envuelta en una guerra civil, Neruda se politizó intensamente por primera vez. Sus experiencias durante la Guerra Civil Española y sus secuelas lo alejaron del trabajo privado en la dirección de la obligación colectiva. Neruda se convirtió en un comunista ardiente por el resto de su vida. La política radical de izquierda de sus amigos literarios, así como la de del Carril, fueron factores contribuyentes, pero el catalizador más importante fue la ejecución de García Lorca por fuerzas leales al dictador Francisco Franco. A través de sus discursos y escritos, Neruda apoyó a la República Española publicando la colección España en el corazón (1938). Perdió su cargo de cónsul debido a su militancia política.

El matrimonio de Neruda con Vogelzang se rompió y la pareja se divorció en 1936. Su ex esposa se mudó a Monte Carlo y luego a los Países Bajos con su único hijo, y nunca volvió a ver a ninguno de los dos. Después de dejar a su esposa, Neruda vivió con Delia del Carril en Francia.

Tras la elección de Pedro Aguirre Cerda, a quien Neruda apoyó, como Presidente de Chile en 1938, Neruda fue nombrado cónsul especial para los emigrantes españoles en París. Allí fue el responsable de lo que llamó “la misión más noble que jamás he emprendido”: transportar a Chile a 2.000 refugiados españoles que habían sido alojados por los franceses en campamentos miserables en un viejo barco llamado Winnipeg. A Neruda a veces se le acusa de haber seleccionado sólo a compañeros comunistas para la emigración, con exclusión de otros que habían luchado en el bando de la República. Muchos de estos republicanos y anarquistas fueron asesinados durante la invasión y ocupación alemana. Otros niegan estas acusaciones, señalando que Neruda sólo eligió a unos pocos cientos de los 2.000 refugiados personalmente; el resto fue seleccionado por el Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles creado por Juan Negrín, Presidente del Gobierno Republicano Español en el Exilio.